Cómo trabaja
No es una conversación suelta. Es un proceso guiado.
El recorrido está pensado para transformar malestar difuso en algo más utilizable: contexto, patrones, cambios y próximos pasos. Por eso la continuidad importa tanto.
1 · Aterrizar el problema
Entender qué te pesa, qué contexto tiene y qué necesitas sacar de la sesión.
2 · Detectar patrones
Ver qué situaciones, pensamientos o dinámicas aparecen una y otra vez.
3 · Explorar salidas
Abrir posibles formas de responder mejor, con menos ruido y más intención.
4 · Consolidar
Recoger avances, ajustar foco y reforzar lo que sí te está sirviendo.
5 · Cerrar con visión global
Terminar el proceso con conclusiones, aprendizajes y próximos pasos.